HISTORIA


75 años de historia de la Agrupación


La creación del paso de San Juan Evangelista fue aprobada en el cabildo de 7 de abril de 1751, es decir cuatro años después de constituirse la Cofradía del Prendimiento (Californios), por lo que es una de las Agrupaciones mas antiguas de esta Cofradía. Según consta en el memorial de la fundación de la Agrupación, el mayordomo Juan Sicilia fue el encargado de costear la imagen de san Juan y sus vestidos. En estos primeros años los penitentes que acompañaban a San Juan en la procesión del Miércoles Santo, vestían túnicas de lienzo blanco con largas colas que arrastraban y una caperuza del mismo color acabada en punta “de a vara larga”. A su costado portaban hachones de cera y se disponían de forma ordenada, por parejas de 10 a 12 por fila. Esta disposición se mantuvo durante el siglo XIX.

Durante las primeras décadas del siglo XX las procesiones de Semana Santa de Cartagena se van a caracterizar por su escasa participación popular. Ya que los tercios de penitentes son vestidos por soldados y militares que perciben una compensación y el gasto de los desfiles pasionarios es sufragado por mecenas, generalmente pertenecientes o simpatizantes de una u otra Cofradía. En el año 1912 siendo Hermano Mayor Justo Aznar Butigieg, se sustituyó el traje blanco de percalina por el de caballero de la orden de san Juan de Malta, compuesto por manto de terciopelo negro cerrado, con la cruz de Malta en fieltro blanco, gola con tirilla blanca que se ajustaba al cuello, leguis de charol con espuelas y un sombrero negro de terciopelo con una pluma blanca a uno de los lados. Fueron comisarios de San Juan: Juan Cervantes y Marcelino Martínez (1900), Ricardo Spottorno (1902), Manuel Dorda y Mesa, diputado a Cortes (1908-1910), Pedro Juan Serrat (1915), Hermano Mayor Juan Sánchez Doménech y José Arroyo (1917)

En 1931 con la instauración de la II República se prohibió la participación de las tropas en las procesiones de Semana Santa. Este hecho junto con la falta permanente de liquidez económica de las Cofradías y la obligatoriedad de depender de mecenas, impulsó la entrada masiva de jóvenes que sustituyendo a las tropas, pasaron a formar parte de distintas agrupaciones. La transformación en agrupaciones fue fundamental para comprender la configuración de los desfiles pasionarios actuales. Por una parte esta subdivisión alivió a la Cofradía de una serie de gastos y por otra los componentes de las agrupaciones cada vez son más protagonistas para decidir una serie de mejoras y emular las novedades que van apareciendo  en ambas Cofradías.

En el mes de abril del año 1932, siendo José Duelo Gimet Hermano Mayor de la Cofradía, fueron autorizados los hermanos Julio Ortuño Aparicio y Jerónimo Martínez Montes para formar la nueva Agrupación de San Juan Evangelista Californio. La primera junta directiva de la Agrupación se constituyó sin presidente, porque en aquellos años se consideraba como presidentes de las Agrupaciones a los mayordomos designados por la Cofradía, que para San Juan fue Juan Cervantes Martínez. Los restantes cargos directivos ya nombrados por la Agrupación fueron los siguientes: secretario a Miguel Muñoz González, tesorero a Eduardo Conesa Caballero, además de cinco vocales, entre los que se encontraban los dos fundadores Julio Ortuño y Jerónimo Martínez. La cuota de cada hermano fundador era de dos reales mensuales. Como patrimonio la Cofradía les entregó el antiguo vestuario de la Orden de San Juan de Malta y se confeccionaron unos capuces blancos en sustitución del gorro tocado con la pluma.

La primera salida de la Agrupación Sanjuanista el Miércoles Santo del año 1933, resultó accidentada al desorganizarse parte de la procesión, debido a un cortocircuito originado en los cables del trono de San Pedro, que hizo que explotaran algunas de las bombillas y causó una desbandada entre los espectadores y los componentes del cortejo, propiciado por el clima de miedo e inseguridad reinante en estas fechas. El tercio de san Juan, siguiente al del trono accidentado, permaneció formado y la serenidad transmitida al público por sus penitentes, ayudó a controlar el pánico y propició la posterior recomposición de la procesión. Esta acción de los jóvenes sanjuanistas en su estreno, fue recompensada por el público con una larga ovación.

En el año 1936 se iba a estrenar un nuevo vestuario blanco, pero debido a la importante inestabilidad social y a los incidentes ocurridos durante “la llamada”, las Cofradías y el Ayuntamiento tomaron el acuerdo de suspender las procesiones. Este vestuario junto a la mayor parte del patrimonio de las Cofradías fue destruido o desapareció en la tarde del 25 de julio de 1936, salvándose únicamente de la destrucción el trono por estar guardado en un almacén situado en el ensanche de la ciudad.

En el año 1939, tras finalizar la Guerra Civil y a pesar de la hecatombe producida, la fe y el entusiasmo de los cofrades y de los veteranos sanjuanistas hicieron que, poco a poco, la Cofradía y nuestra Agrupación volviera a reorganizarse con los hermanos cofrades supervivientes y que en aquella época se encontraban en nuestra ciudad, siendo elegido Presidente el mayordomo José Derquí López Cuervo, quien donó una imagen de san Juan del escultor granadino Benito Barbero Medina, que se estrenaría el Miércoles santo del año 1940, en la primera procesión tras el paréntesis de la Guerra. Figuró provisionalmente un estandarte de tisú de plata con el Águila portando en sus garras el Evangelio de san Juan, pintura de Francisco Soto que en años posteriores serviría de boceto para ser bordado en oro, en un nuevo sudario. El vestuario que figuró ese año fue el siguiente: Túnica de lana blanca con ribetes verde esmeralda, capas blancas de raso con vueltas de terciopelo verde y fajín del mismo color con flecos de oro, en el que figuraba una placa de metal blanco con el emblema de la Agrupación. Sandalias, calcetines y guantes blancos.

En 1943 siendo Hermano Mayor José de la Figuera y Calín, Marques de Fuente el Sol, fue sustituido el vestuario por otro con túnica y capuz de raso blanco, con fajín marrón bordado en oro y capa marrón de lana con un escudo de la cruz de Malta en seda blanca. También se estrenó un valioso estandarte de terciopelo blanco bordado en seda y oro, confeccionado por Consuelo Escámez Salmerón. En la noche del Martes santo de ese año y por disposición del Hermano Mayor, el tercio de San Juan participó con la imagen de Santiago Apóstol en la procesión de traslado de a San Pedro. Estando desde entonces nuestra Agrupación vinculada al Parque de Artillería y a su Regimiento. Años más tarde en 1946, saldría el trono y la imagen de San Juan sustituyendo al otro Zebedeo.

Como era deseo de esta Agrupación que la imagen del titular fuese sustituida por una talla a ser posible del mejor imaginero de esta época, en el año 1946 se encargó a Mariano Benlliure una talla de San Juan Evangelista. La imagen junto con el grupo del Osculo llegó a Cartagena el 28 de febrero de 1946 y el escultor regaló las manos talladas de San Juan por ser hermano honorario de la Cofradía.

En 1947, esta Agrupación en su afán de superación y enriquecimiento de su patrimonio, consiguió estrenar un nuevo vestuario todo blanco bordado en oro, trabajo efectuado en los talleres de Consuelo Escámez .

En 1950 se consiguió un nuevo objetivo, al dotar a la imagen de un nuevo manto, bordado también por la artesana cartagenera Consuelo Escamez. En este año a instancias de Ignacio Goma Orduña, Coronel Jefe del Regimiento de Artillería se adoptó a la imagen de San Juan Evangelista como Padrino de Honor. Y fruto de la estrecha colaboración con esta institución fue la importante aportación económica de jefes y oficiales del Cuerpo de Artillería para costear este manto y la intensa cooperación en la restauración del trono realizado en los talleres del Parque de Artillería.

En 1951 se confeccionaron nuevos hachotes, realizados por el orfebre valenciano Vicente Segura, bajo diseño de Pedro de Jodar. En Mayo de 1951 la Mesa de la Cofradía autorizó a la Agrupación de san Juan la creación de un tercio infantil para la salida en la procesión del Domingo de Ramos. Tras las primeras reuniones y ensayos en los primeros meses de 1952, realizó su primera salida en la Semana Santa de ese año, siendo el primer tercio infantil pionero en nuestra procesiones que desfilaba “haciendo el paso” como sus mayores. También en ese año se renovó en parte el vestuario dotándolo de unos bordados en el capuz y mangas de la túnica y vistiendo a la banda de música de raso, además de la incorporación de cuatro heraldos trompeteros que van abriendo marcha al tercio.

En el año 1953 se confeccionó un carro bocina o trono alegórico, de un ángel heraldo dispuesto sobre un globo terráqueo, obra de Manuel Ardil. Esta escultura sería sustituida en 1966 por otra del escultor José Sánchez Lozano. Otro de los estrenos de ese año fue la túnica del Titular, de raso blanco bordada en oro, trabajo realizado en el taller de Ana Vivancos, según dibujo de Balbino de la Cerra.

En el año 1956 con motivo de la celebración del 25 aniversario fundacional de la Agrupación se realizaron numerosos actos conmemorativos, se editó la primera revista de la Agrupación dirigida por Luis Linares y fueron numerosas las novedades realizadas, destacando en especial la creación de un tercio denominado “La vuelta del Calvario” para la salida en la nueva procesión del Cristo de los Mineros. La constitución de este tercio en el seno de la Agrupación fue un acierto notable y una nueva primicia aportada por el San Juan californio a nuestra Semana Santa, al ser el primer tercio juvenil que se creó. En este tercio los jóvenes sanjuanistas, la mayoría procedentes de los tercios infantiles, se curten en el paso sin tambor y en las dificultades técnicas que plantea la procesión del Silencio y adquieren el grado de perfección suficiente para llegar al tercio titular. Otra de las novedades importantes fue la realización de un nuevo vestuario compuesto por túnicas de terciopelo blanco bordadas en oro realizado en el taller de Anita Vivancos y que se estrenaron en la procesión del Miércoles Santo.

Con el objeto de poder dar entrada a los numerosos niños que solicitaban su ingreso y aprovechar el vestuario anterior blanco y encarnado del tercio de Domingo de Ramos, el año 1958 se creó la segunda Agrupación infantil titulada “Discípulo Amado” que inicialmente estuvo compuesta por niños internos de la Casa de Misericordia.

En el año 1960 nuestra Agrupación fue la primera en disponer de un sistema autónomo de iluminación eléctrica por corriente continua para los hachotes y tronos de la Semana Santa. Con esta importante innovación tecnológica, creada por el Mayordomo-Técnico Eléctrico de la Cofradía California, Santiago Díaz Heredia, se consiguió uno de los deseos más anhelados por los penitentes y procesionistas, una autonomía completa en el desfile de pasos y penitentes, sin tener que ir amarrados unos con otros, desterrando los molestos y peligrosos cables de la procesión. Al año siguiente el trono de San Juan fue también el primero en ser iluminado por un sistema de baterías que sería adoptado por el resto de Agrupaciones de las distintas Cofradías.

En el año 1965 se estrenó un valioso estandarte para la procesión del Miércoles Santo, bordado en oro fino y pedrería sobre terciopelo blanco, bordado por sus dos caras realizado en los talleres de la artesana Anita Vivancos, sobre un dibujo diseñado por Balbino de la Cerra. Se realizó también un varal de plata con incrustaciones de oro y pedrería, fabricado en los talleres de Manuel Orrico en Valencia.

Un año mas tarde, 1966 y por suscripción popular se realizó un nuevo manto para el Apóstol san Juan, en los talleres de Anita Vivancos en Murcia, de terciopelo blanco, bordado en oro con unas dimensiones de 3 por 3 metros sobre redondo, precisando 6,5 kilos de hilo de oro para su confección. Al ser una donación popular el manto conserva dentro de su forro, en tiras de género blanco las listas con los nombres de los cientos de donantes que contribuyeron a su adquisición. La bendición del nuevo manto se realizó en la procesión del Martes Santo, durante el encuentro con los tronos de Santiago Y san Pedro en la Plaza del Ayuntamiento y fue retransmitida en directo por TVE.

En 1970, nuestra Agrupación consiguió que la Cofradía encargase con destino a la procesión del Silencio y Cristo de los Mineros del Jueves Santo, un nuevo trono para el grupo de “La Vuelta del Calvario”. Ya que desde su constitución habían salido con tronos de otras agrupaciones y el grupo escultórico fue realizado por el escultor murciano José Sánchez Lozano.

Debido a que cada año era mayor la solicitud de niñas para salir en la procesión infantil del Domingo de Ramos, la Agrupación decidió fundar en 1977, un tercio infantil femenino..

Siendo José Calderón Ruiz presidente de la Agrupación, se constituyo el tercio femenino de san Juan denominado “Juicio de Jesús”, que realizó su primera salida la noche del Miércoles santo del año 1979, siendo el primer tercio femenino de la Cofradía California y luciendo inicialmente un vestuario de raso blanco y verde, que se modificaría en años posteriores. El grupo escultórico fue realizado por el escultor José Sánchez Lozano.

En el año 1981 y siendo ya presidente de la Agrupación el fundador de la misma, D. Julio Ortuño Aparicio, se celebraron las bodas de oro que estuvieron jalonadas de diversos actos conmemorativos y actividades culturales.

En 1988 organizado por la cadena SER, en colaboración con Caja Murcia se instituyó un galardón para reconocer a la mejor Agrupación de la Semana Santa de Cartagena. La Agrupación de San Juan Evangelista Californio, fue la ganadora de esta primera edición, realizada por votación popular en premio al orden y disciplina de nuestra Agrupación.

El Martes Santo de 1989, por iniciativa del Coronel Jefe del Parque de Artillería Elviro Adán García, fue colocada una placa en el segundo patio del Parque con el nombre de “Plaza de San Juan Evangelista”, a fin de perpetuar el vínculo existente entre el Parque de Artillería y la Agrupación de San Juan y como prolegómeno al 50 aniversario de esta unión que se celebró al año siguiente, con diferentes actos, entre ellos la edición de un libro titulado “San Juan y el Parque de Artillería”. Se estrenó un nuevo traje de terciopelo blanco bordado en oro, para la procesión del Miércoles Santo bordado en los talleres de María Isabel Pan Guillén. En junta Directiva de 18 de mayo de 1990, se aprobó por unanimidad la instalación de un Archivo-Museo, en donde estuviera expuesto todo lo referente a la historia de nuestra Agrupación. Este museo ha tenido distintas ubicaciones estando la actual en el Parque de Artillería.

En el año 1996 coincidiendo con el cincuentanario de la llegada de la imagen de San Juan obra de Benlliure a Cartagena, se realizó por parte de la alcaldesa de la ciudad, la inauguración de la calle de San Juan Evangelista de la Cofradía California. Siendo nuestra Agrupación la única en Cartagena, que tiene dedicada una calle en el casco urbano de la ciudad. Denominar así a la citada calle tiene un especial significado para la gran familia sanjuanista, ya que cuando esa zona era todavía parte del Parque de Artillería, cientos de niños de nuestra Agrupación aprendieron a desfilar en los tercios infantiles. La  gestión del expediente administrativo necesario para dicha denominación por parte del Ayuntamiento se realizó por iniciativa del mayordomo sanjuanista D. Juan Guillén Manzanera (que años más tarde sería Hermano Mayor de la Cofradía), siendo presidente de la Agrupación D. Diego Barahona Pérez.

Desde el año 2005 la sede y el museo de la Agrupación se encuentran situados en el Parque de Artillería, en la antigua dependencia que guardaba el trono de San Juan.

El año 2006 fue un gran año para la Agrupación al conmemorarse los 75 años de su fundación, en el que se realizaron diversos actos destacando una exposición en el Museo de Artillería, con las obras de arte más destacables del patrimonio artístico sanjuanista, la edición de un libro con la historia y los hechos más destacables de nuestra Agrupación, que fue presentado por Ramón Luis Valcárcel Siso, Presidente de la CA de Murcia y Presidente de Honor de la Agrupación, invitado por el entonces presidente de la misma, D. Antonio Jesús Gonzalo. Y entre los estrenos destacaron la confección de un nuevo estandarte en el taller de la Maribel Pan, réplica del estandarte que bordó en 1943 Consuelo Escámez bajo boceto del dibujante José Avilés y una nueva capa para la imagen del Titular.

Y con esto llegamos al final de estas crónicas del Paso y Agrupación de San Juan Evangelista de la Cofradía del Prendimiento. Desde su fundación nuestra Agrupación ha velado por mantener las señas de identidad que caracterizan a la Semana Santa de Cartagena: el orden, la luz, la flor son exponentes que los sanjuanistas han intentado cuidar hasta la obsesión. Las bandas de música, el trono a hombros, la riqueza y calidad de los bordados,… se han mantenido y potenciado, a pesar de que hasta hace pocos años, la tónica general era la de los tronos en chasis y el predicamento de la austeridad debido al déficit presupuestario de muchas de las Agrupaciones.

Nuestra Agrupación también ha aportado muchas de las novedades técnicas que han ayudado a mejorar y potenciar nuestra Semana Santa, el sistema de electricidad autónomo con sus posteriores reformas para tercios y tronos, el aumento en el número de penitentes en el tercio y en el fuelle, la creación de tercios infantiles y juveniles cantera de nuevos procesionistas, la apuesta clara por la integración de la mujer en los desfiles, la creación de un museo, la más reciente incorporación de sistemas de iluminación por led, etc… Todos estos proyectos han sido posibles gracias a un trabajo incansable y a la realización de numerosas verbenas, fiestas andaluzas, galas de ballet… y cuantas formas imaginables de obtener beneficios para la Agrupación han sido capaces de conseguir las distintas generaciones de sanjuanistas.

En sus primeros 75 años de historia nuestra Agrupación no solo ha multiplicado su patrimonio artístico (entre lo que destacan las cuatro peanas y un carro Alegoría con sus diferentes estilos y sus 15 imágenes, obra de prestigiosos escultores) sino también el patrimonio humano, hasta ser en la actualidad la Agrupación mas numerosa tanto en hermanos afiliados, como en número de penitentes que desfilan en sus siete tercios.

Este entusiasmo y esta apuesta clara por la Semana Santa como la tradición más entrañable del cartagenero, fue dirigida y alentada por nuestros fundadores Jerónimo Martínez Montes y  por Julio Ortuño Aparicio, Presidente de la Agrupación durante muchos años y hasta el final de sus días. Nuestra Agrupación les estará eternamente agradecida por su entrega total y por su clara visión para identificar los cánones que han posibilitado el engrandecimiento de nuestra Semana Santa, que ya posee un prestigio internacional reconocido.


Archivo de la Agrupación
Recopilación textos: Diego Barahona Ortuño